Cuadernos
Sakura
Florales de Katagami
Núm. de artículo 9781439754290
- Interior: Rayado
- Cierre: Cierre con Banda Elástica
- g/m2 (peso del papel): 120 gsm
- Impresión decorativa: No
- Tipo de bolsillo: Bolsillo Interior
- Marcador de cinta de satén
- tableros de encuadernación 100% reciclados
- papel de portada decorativo impreso
- Guardas con información de créditos y copyright, así como antecedentes históricos para la obra de arte original
- Puntadas con hilo y pegamento, según sea necesario
- Papel de bosque sostenible sin ácido
- Bolsita memento
Tenemos muy en cuenta el impacto medioambiental en nuestros procesos. Por eso solo utilizamos papel fabricado a partir de pasta papelera de bosques sostenibles, nuestras tapas de encuadernación llevan materiales 100 % reciclados.
El «katagami» es la técnica del estarcido japonés. Si bien este arte tradicional tiene más de mil años de antigüedad, las piezas que reproducimos aquí son de los siglos XIX y XX.
Tradicionalmente, la plantilla de estarcido se elabora con materiales tan naturales como el interior de la corteza de morera y zumo de caqui, que sirve de adhesivo y proporciona un acabado resistente al agua.
Cada paso del proceso se lleva a cabo con minuciosidad y pericia para obtener un producto elaborado y magistral que prepare el camino para dar forma a otros soportes.
La técnica del katagami está muy presente en la cultura japonesa, sobre todo en objetos de arte y en textiles: desde hermosos biombos de seda hasta ornamentados kimonos. Esta forma de arte requiere una enorme dedicación y horas de trabajo artesanal, y es un magnífico ejemplo de la belleza de las tradiciones y las gentes del país nipón.
En general, el arte japonés se distingue por la variedad de materiales, y la esencia de la naturaleza siempre está presente en sus herramientas y formas. El diseño Sakura debe su nombre a la palabra japonesa para ‘cerezo en flor’, la flor nacional de Japón, que decora la cubierta de este diario en un diseño elegante y elaborado. En la pieza original, las flores de cerezo se trasladan a la tela mediante plantillas de estarcido katagami y son una metáfora constante del carácter efímero de la vida.













