Cuadernos

350 Aniversario de Rembrandt

Ediciones Especiales

Rembrandt van Rijn, uno de los mejores pintores de la historia, fue también un maestro del grabado, como demuestra su obra El molino (1641). Hemos recuperado este diseño, originariamente en nuestra colección Manuscritos Bellos, como homenaje a Rembrandt en el 350 aniversario de su muerte.

9781439754214

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  • Interior: Liso
  • Cierre: Broche
  • g/m2 (peso del papel): 120 gsm
  • Impresión decorativa: Yes
  • Tipo de bolsillo: Bolsillo Interior
  • Marcador de cinta de satén
  • tableros de encuadernación 100% reciclados
  • papel de portada decorativo impreso
  • Guardas con información de créditos y copyright, así como antecedentes históricos para la obra de arte original
  • Puntadas con hilo y pegamento, según sea necesario
  • Papel de bosque sostenible sin ácido
  • Bolsita memento

grabado El molino de Rembrandt
finalizado en 1641
Ámsterdam (Países Bajos)

El neerlandés Rembrandt van Rijn (1606–1669), sin duda uno de los mejores pintores de la historia, fue también un pionero y maestro del arte del grabado.

Rembrandt transformó el grabado como forma de arte mediante una serie de innovaciones técnicas y el desarrollo de su talento artístico. La ligereza única de sus trazos producía extraordinarios matices y juegos de sombras que daban dramatismo a sus obras. Para elaborar sus grabados, Rembrandt trabajaba sobre una capa de resina que cubría la plancha de cobre, y después sumergía esta última en ácido. Así, las líneas grabadas se convertían en surcos que recogían la tinta para transferirla después al papel y obtener una imagen en espejo.

El paisaje holandés servía de inspiración a Rembrandt para sus grabados, como es el caso de El molino, obra de 1641 que reproducimos en nuestra cubierta. Este grabado con toques de punta seca muestra cómo el artista utilizaba mordidas de ácido para crear una serie de surcos, en este caso para sugerir trazos de nubes en diagonal en el cielo.

En esta obra, Rembrandt retrata un molino situado junto al muro De Passeerde que recorría la zona oeste de Ámsterdam. El molino era propiedad del gremio de curtidores y se utilizaba para tratar el cuero teñido con aceite de hígado de bacalao; de ahí que fuera conocido como «el pequeño molino pestilente». Pese a su peculiar nombre – y olor –, Rembrandt se sirvió de este molino como representación del vínculo entre la ciudad y el campo. Las distintas texturas y profundidades tonales del grabado, así como su increíble nivel de detalle, reflejan la maestría del artista. De hecho, la obra es tan realista que seguramente Rembrandt comenzase a trabajar en ella in situ antes de terminarla en su estudio.

Hoy en día, El molino de Rembrandt forma parte de la colección del Museum Het Rembrandthuis (Museo Casa de Rembrandt) de Ámsterdam. La obra, cedida por Felix M. Warburg y su familia en 1941, no se expone de forma permanente, lo que hace aún más única a esta Edición Especial. Este diseño se incorporó a nuestra colección Manuscritos Bellos en otoño de 2006, y hemos querido recuperarlo como una de nuestras Ediciones Especiales 2019 en homenaje a Rembrandt en el 350 aniversario de su muerte.

Rembrandt van Rijn, uno de los mejores pintores de la historia, fue también un maestro del grabado, como demuestra su obra El molino (1641). Hemos recuperado este diseño, originariamente en nuestra colección Manuscritos Bellos, como homenaje a Rembrandt en el 350 aniversario de su muerte.

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