Me llamo Susan Juby y soy escritora… ¡aún me asombra poder decirlo! Me encanta la lectura, la jardinería, la doma de caballos y la buena televisión. Vivo en la isla de Vancouver con mi marido, nuestro perro y varias baldas repletas de libros Paperblanks®.
Descubrí estos diarios en los años noventa, cuando trabajaba en la editorial que también produce Paperblanks®. Los diarios me enamoraron al instante, pero no fui usuaria «oficial» hasta que empecé a utilizarlos para escribir mis propias historias. Con los diarios Paperblanks® escribir me resulta tan agradable que, gracias a ellos, pude finalmente llevar a término todo lo que había escrito durante catorce años. En su libro On Writing, Annie Dillard cuenta que un lector le preguntó «¿Quién puede enseñarme a escribir?». Su respuesta fue: «La página, la página». Estoy convencida de que las páginas de Paperblanks® son mejores maestras que las de otros libros.
Yo escribí mis dos primeras novelas a mano en aquellos diarios Paperblanks® con cubiertas de mapas (me llevaron ocho libros), y sigo empleándolos para escribir una crónica más bien caótica de mi vida. Los utilizo para tomar notas sobre futuros proyectos, entrevistas y estudios de personajes, por no hablar de las recetas, las letras de canciones, y mis notas sobre jardinería y equitación. Conservo todos mis libros Paperblanks®, y mi colección aumenta cada año. Los libros de 130 x 180 mm con cosido Smithe y papel rayado son el formato ideal para mí, pero todos los tamaños y estilos tienen su atractivo.
Los libros Paperblanks® ofrecen calidad por los cuatro costados: la belleza de todos sus diseños, sus innovadores cierres y bolsillos, el papel con el peso adecuado para escribir y dibujar, y la amplia variedad de modelos, por no hablar de la excepcional calidad… Todo esto, debo confesarlo, crea en mí un deseo casi indecoroso de tenerlos todos.
Mis viejos Paperblanks® forman la columna vertebral de mi identidad artística. Me ayudaron a convertirme en escritora, y los amo incondicionalmente.
